El MEG, junto con el ácido tereftálico purificado (PTA), se polimeriza para producir tereftalato de polietileno (PET), el plástico utilizado en botellas de agua, envases de alimentos y tejidos de poliéster. Normalmente, cada tonelada de PET requiere aproximadamente 0,33 toneladas de MEG. En consecuencia, las interrupciones en el suministro de MEG pueden traducirse rápidamente en mayores costes o una menor producción para toda la cadena de valor del poliéster, desde la ropa hasta el embalaje.
Según datos del sector procedentes del CCF (Centro de Información sobre Fibras Químicas de China), las tasas de operación actuales de las plantas de MEG se sitúan en el 48 % en Arabia Saudí y en tan solo el 37 % en todo Oriente Medio. De las 19 unidades de MEG de la región, solo siete permanecen en funcionamiento, varias de las cuales operan a capacidad reducida. En comparación, las tasas de operación son del 64 % en China, del 96 % en Estados Unidos y del 57 % a nivel mundial.
El fuerte descenso se produce tras más de un mes de conflicto entre Estados Unidos e Irán, que ha interrumpido las rutas marítimas y forzado la paralización de la producción. CCF estima que las pérdidas mundiales de producción de MEG ya han alcanzado las 800.000-900.000 toneladas métricas. Si las hostilidades continúan y el estrecho de Ormuz permanece bloqueado, las pérdidas mundiales mensuales podrían superar el millón de toneladas, lo que equivale al MEG necesario para producir más de tres millones de toneladas de PET.
Para el mercado chino, un importante centro mundial de fabricación de poliéster, se prevé que las llegadas de MEG en abril alcancen tan solo entre 260.000 y 270.000 toneladas, y es posible que algunos cargamentos entren en depósitos aduaneros para su reexportación. Incluso si el estrecho de Ormuz se reabre a mediados de abril, es improbable que las llegadas de mayo superen las 300.000 toneladas, en parte debido a la demanda de reexportación.
En consecuencia, suponiendo que no haya un colapso importante en la demanda interna de poliéster, se espera que China experimente una reducción significativa de existencias de MEG en abril y mayo, posiblemente superando las proyecciones actuales. A finales de abril, los inventarios de MEG en las terminales portuarias del este de China podrían caer a entre 700.000 y 800.000 toneladas, y a finales de mayo a entre 400.000 y 550.000 toneladas, según las previsiones de CCF. Esta escasez de suministros podría ejercer presión al alza sobre los costes de producción de poliéster y los precios de los textiles derivados.
Fuente: Basado en un análisis de CCF realizado por Shi Jiaping, publicado el 3 de abril de 2026. Los datos y pronósticos se atribuyen a CCF.