El Ministerio de Comercio de Turquía anunció el inicio de una investigación de salvaguardia sobre las importaciones de tereftalato de polietileno (PET) con una viscosidad intrínseca de 78 mL/g o superior, a petición de los productores nacionales de PET. Paralelamente a la investigación, el Ministerio sugirió imponer un derecho de salvaguardia temporal de 100 USD por tonelada a las importaciones afectadas, con una duración máxima de 200 días. Los productos objeto de revisión se clasifican en el código arancelario turco 3907.61.00.00.00.
Anteriormente, el Ministerio de Comercio de Turquía anunció la decisión final de la primera revisión por extinción de las medidas de salvaguardia para los chips de tereftalato de polietileno (PET) de baja viscosidad intrínseca importados (código aduanero 3907.69.00.00.00), recomendando la continuación de un derecho de salvaguardia de tres años de la siguiente manera:
Turquía es un centro clave para la producción, el consumo y el comercio de PET de poliéster para botellas en la región euroasiática. Su capacidad nacional se estima en alrededor de 1,33 millones de toneladas anuales, con cuatro grandes productores de PET: Meltem, Indorama, Koksan y Sasa. Entre ellos, Meltem produce principalmente rPET, dejando a Indorama, Koksan y Sasa como los principales proveedores de PET virgen de alta viscosidad intrínseca. En los últimos años, se ha observado una expansión de la capacidad, principalmente de Koksan y Sasa, lo que refleja el esfuerzo de Turquía por satisfacer la creciente demanda nacional y regional.
Según datos de las aduanas chinas, las exportaciones de PET a Turquía alcanzaron aproximadamente 111.000 toneladas en 2024 y 139.000 toneladas en los primeros once meses de 2025, lo que representa un crecimiento interanual del 37,6 %. Estas exportaciones representaron alrededor del 2,4 % del PET total de China. Las exportaciones de resina indican que Turquía es un mercado de tamaño moderado para los fabricantes chinos de PET. Entre los principales exportadores de China se encuentran las provincias de Jiangsu y Liaoning, que en conjunto aportaron más del 93 % de las exportaciones chinas de chips de PET a Turquía.
Según las estadísticas aduaneras turcas, Turquía exportó 438.000 toneladas de PET de alta viscosidad intrínseca en 2024, de las cuales Italia representó alrededor del 18% del volumen. Las importaciones en el mismo período totalizaron 118.000 toneladas, de las cuales China suministró el 77%. En los primeros diez meses de 2025, las exportaciones turcas de PET aumentaron a 465.000 toneladas (+34,1% interanual), destinadas principalmente a Italia y Bélgica, mientras que las importaciones ascendieron a 183.500 toneladas, de las cuales China suministró el 79%. Estos patrones comerciales sugieren que Turquía funciona como intermediario regional, importando PET a precios competitivos de China para satisfacer la demanda interna, a la vez que aprovecha los mayores precios de exportación para acceder a los mercados europeos.
La investigación de salvaguardia parece estar motivada por la pérdida de cuota de mercado y competitividad de ciertos productores locales de PET. El arancel temporal ayudaría a los fabricantes nacionales a estabilizar los precios y ajustar la producción ante el exceso de oferta. Impacto en los exportadores chinos y otros exportadores. Si bien la medida no se dirige exclusivamente a los exportadores chinos, podría incrementar los costos a corto plazo para los proveedores de PET que entran en Turquía. Los exportadores podrían tener que considerar estrategias de envío o mercados alternativos para mitigar las interrupciones comerciales.
La investigación subraya la importancia de monitorear a Turquía como centro de importación y exportación. Las importaciones de PET procedentes de China, sensibles a los precios, podrían enfrentar obstáculos temporales, mientras que los exportadores turcos continúan aprovechando la demanda europea.
La acción de Turquía refleja casos históricos en otros mercados, como las medidas de salvaguardia y antidumping de Corea del Sur sobre el PET chino, donde los productores nacionales buscaron protección contra la erosión de su cuota de mercado impulsada por las importaciones. Este caso demuestra el delicado equilibrio entre la política industrial nacional y los flujos comerciales globales, lo que pone de relieve la necesidad de que los exportadores se mantengan informados y flexibles.
Para los fabricantes chinos de PET, Turquía sigue siendo un mercado de exportación clave, aunque modesto, pero las medidas de salvaguardia podrían afectar los volúmenes y precios de los envíos a corto plazo. Diversificar los mercados regionales y mantener la flexibilidad comercial es esencial para mitigar los riesgos regulatorios. El seguimiento de las expansiones de capacidad, el equilibrio entre la oferta y la demanda interna y las investigaciones de salvaguardias en los principales países importadores ayudará a optimizar las estrategias globales de suministro de PET. Aviso legal: Este artículo se basa en datos públicos y análisis profesionales. Su propósito es meramente informativo y no constituye asesoramiento legal, comercial ni comercial.